Mostrando entradas con la etiqueta paciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paciencia. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 22, 2016

Secretos para vivir feliz #1

What's the secret to harmoniously sharing a small space with someone?

Julie: Take separate time whenever you feel like you need it (and learn how to identify what it feels like to be at that point). Invest in self-care. It's considerate to those around you to try to be your best self, and you can't do that if your batteries are running low.

Fuente: post en Apartment Therapy, aqui!

lunes, abril 04, 2016

Abriendo el shungo un pitipu

Tenía algunos días queriendo escribir un post más personal, más de adentro. A ver si se explica un poco mi alejamiento del blog y de las redes sociales.

No es que haya perdido mi entusiasmo, pero he ganado muchísima discreción. He pasado calladita, pero ha vivido intensamente, y en ese silencio he podido observar bien a mi gente. Este año (si, hablando de los últimos 12 meses) he tenido la primera experiencia "dolorosa" desde que llegué a Francia, y estar lejos de mis hermanos, mis primas, mis panas lo ha hecho un poco menos fácil, pero dicen bien que Dios da las más difíciles batallas a sus guerreros más fuertes. Estoy hablando de la infertilidad.

Doctores, tratamientos, exámenes incómodos, exámenes dolorosos, medicinas, y espera...mucha espera! Finalmente estamos yendo donde un médico especialista, y nos ha encontrado chanfles a Ro y a mi. Ro tomará medicinas por 21 días, y yo también por si acaso. Pero en 2 semanas me operan. Celioscopía. Proceso sencillo pero me muero de nervios! Aparentemente un quiste estaría causando tanto bloqueo.

Gracias a Dios este doctor me da muchísima confianza, así que veremos que dice después. Me estoy cansando de esperar :(

martes, julio 21, 2015

Descanso

Hace algún tiempo venía sintiendo una molestia en los hombros. Pensamos que podían ser las almohadas que ya se ponen viejitas, así que aprovechamos la visita de mi ñaño para comprar nuevas. Pasaron los días y la molestia continuaba, hasta que llegó el día en que un leve movimiento me provocaba un agudo grito de dolor. Y fue hora de ir a ver al doctor.

Tendinitis en el hombro izquierdo... tuvo alguna caída? nop! estuvo levantando cosas pesadas? nop! algún movimiento repetitivo?

OH-OH!

Mi nueva pasión me causó mi primera lesión. JA! tendinitis a causa del crochet y ahora me río, porque convertí mi hobbie en tortura. En fin, me mandaron a tener el brazo inmovilizado por una semana, y tras varios días de medicación, me siento mucho mejor.

Este no es el fin, volveré a tejer!

Pero seré muy cuidadosa....

Por lo pronto, regreso a mi formación para el permiso de conducir :D

miércoles, julio 30, 2014

Baño antipulgas

Semana de limpieza intensiva en casa. Creo que debimos hacerlo en cuanto nos mudamos, y ahora enfrentamos las consecuencias. Con 3 gatos...en qué estábamos pensando!!

En fin, este post comienza cuando nuestra gatita más pequeñita (pongamos una foto para quienes no la conocen):


Esta hermosura y pequeñez de gato tiene apenas 2 meses, y tantas pulgas como para cubrir a un mamut! IM-PRE-SIO-NAN-TE! Y antes que nada, me dio miedo de esas historias horroríficas de animalitos que se mueren de tantas picaduras de bichos, así que nos pusimos en acción. Paso uno: comprar una aspiradora. Lo mejor para una casa cubierta de pelos de gato, y además era el consejo más frecuente mientras buscábamos consejos para eliminar pulgas.

Paso dos: fumigar. Aquí comenzaba nuevamente nuestro dilema, porque en un comienzo lo más fácil era aplicarle una pipeta a la pequeñita, pero creemos que está muy pequeñita para los químicos. Pero para fumigar necesitamos químicos. Así que bueno, lo primero fue dejar de satanizar a los químicos...no sirve de nada sacarle las pulgas a la pequeña, si se le van a pegar de la casa. Fuimos a la farmacia, y nos recomendaron un insecticida dirigido a casas con mascotas, o sea que han tenido mucho cuidado de elaborarlo con elementos lo menos intoxicantes para los animalitos. Nos convenció además que el efecto puede durar hasta 6 meses. Nos asustó el precio. Pero lo compramos, y fumigamos después de aspirar hasta la última telaraña.

Paso tres: sanitizar a los individuos en cuestión. Frontline para los grandotes, un remedio natural para la diminuta, que al final de cuentas es la más invadida (no se por qué!). La Fer me dio la receta que encontró en alguna página de internet, de un baño natural para perros y gatos, y hasta hace poco estábamos un poco incrédulos, pero ya en la desesperación decidimos intentar. La receta es la siguiente:
- medio litro de agua tibia
- una taza de vinagre
- un poco de jabón líquido para lavar platos
Nada más! y si ya tienes todos los ingredientes en casa, mejor! Yo sugiero tener listo además un balde con agua tibia para enjuagar a tu mascota, y una toalla. Tienes que lavar a tu mascota con la preparación, la idea es que pongas suficiente jabón para que haga espuma, y lo dejas actuar por 15 minutos. Luego enjuagas, y voilá!

En mi caso, no pudimos dejar la mezcla por 15 minutos porque la pobre gatita temblaba como si estuviera en la cima de un nevado, pero sin duda al momento de enjuagar pudimos ver un montón de pulgas caer con facilidad, algunas muertas, algunas turulatas. Secando a la gatita, me ayudé con un peine fino para continuar sacando pulgas, y defino a este día como un EXITO TOTAL!

Esta lucha contra las pulgas apenas comienza, lo importante es continuar con la limpieza y fumigación constante (de la casa y de los gatos), sino todos estos esfuerzos serán tirados a la basura.

Siguiente paso: primera cita con el veterinario.

viernes, diciembre 06, 2013

Perseverar en oración

He estado posponiendo este texto por cierto tiempo ya. Creí que debía vivir una experiencia como real testimonio de la importancia de orar constantemente, cada día, todo el tiempo para tener que contárselo al mundo y todos piensen "yo quiero lo mismo!" Pero aún no llega mi tiempo, y aquí estoy escribiendo este post, pero para recordárme cada día, todo el tiempo que debo perseverar en oración.

Sin duda uno tiene mayor disposición para orar cuando se pasa por un momento difícil, esa es la motivación para pasar más tiempo con Dios. Y Él quiere tener ese tiempo con nosotros, sin importar nuestra situación; y ahí está el desafío, porque rara vez recordamos orar y agradecer cuando todas las cosas marchan de maravilla.

Hoy no estoy en mi mejor momento, pero tengo algo para contar: a través de la oración tuve una revelación. Estoy batallando con un problema de actitud de mi esposo que muchas veces me deja con la sensación de soledad, sin amor. Me complace mucho que en estos meses de crecimiento y aprendizaje quedó muy arraigado en mí el no explotar ante esta actitud, y yo continúo siendo la esposa querendona y atenta que siempre he querido ser, pero eso no quiere decir que no piense en dejar de hacer lo que hago porque él no lo merece.

Esta mañana estuvo llena de revelaciones. Hoy me di cuenta que termino el día agotada porque además de mi trabajo, estoy montada en una montaña rusa emocional. Normalmente termino de despertar una vez que llego a la oficina, y lo primero que hago es leer la segunda parte de mis devocionales (porque la primera parte la hago apenas despierto) y no hay forma de no energizarse al leer ese versículo que el Señor tiene preparado especialmente para ti, dedicado para ese momento que estás viviendo. Reforzado con un almuerzo BBB y que todo fluya en el trabajo (*). Pero al llegar a casa siento como si me tiraran varios sacos de cemento a la espalda, y yo sonrío mientras lucho por cargar el cemento a su siguiente parada. De alguna forma, la hora de la ducha se convirtió en mi momento con Dios: donde mejor me siento para orar, y con el fluir del agua, simplemente salgo renovada y con una sonrisa honesta, verdadera. Y ayer, tras haber puesto un tema en particular en oración y ayuno, llegué a casa con mucha energía y entusiasmo, y un regalo adelantado de Navidad que pensé que la hora de la cena se convertiría en una fiesta. Pero no fue distinto a los otros días, y guardé un poco de la energía para dedicársela al cemento, mientras le pedía a Dios que me ayudara a ver lo que me quería mostrar en estos momentos.

Fue así que esta mañana Dios me habló a través de los devocionales, todos escritos casi que con dedicatoria. Esta mañana el Señor me confirmó la promesa que me hizo hace poco más de un mes, pero ahora tuvo el detalle de recordarme que tener paciencia es sonreír mientras cargo el cemento, porque las cosas suceden en Su tiempo, que es perfecto, sin equivocación y sin retraso. Y esto no se me olvidaría si me mantuviera más constante en oración.

Todavía no me bajo de la montaña rusa, pero creo saber lo que tengo que hacer desde ahora.

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:6-7)

(*) Ok, no siempre todo fluye en el trabajo y a veces los almuerzos no son buenos tampoco. A veces algún cliente te lanza su propia bolsa de cemento. Pero como leí por ahí: No existe tal cosa como un mal día, sólo tomamos un mal momento y elegimos llevarlo con nosotros todo el día.

QUE VIVA QUITO!!!

domingo, noviembre 03, 2013

Compilado de la semana

Iba a escribir un post sobre lo importante de perseverar en oración, pero era un poco hipócrita de mi parte porque no consigo persevar (aún). Así que simplemente voy a escribir sobre lo que he aprendido estos últimos días.

Soy un trabajo en progreso. Suelo ser una persona entusiasta, pero desde que me convertí en una carne con mi esposo, tengo días en que mi estusiasmo desaparece. Bien dicen que las cosas negativas también se contagian, como las enfermedades, pero está en mi decidir que actitud voy a tener cada día. Creo que principalmente es posible lograr tener una buena actitud, siendo agradecidos. Mi primer consejo hoy es que se levanten cada día agradeciendo por todo: por haber despertado, por tener su familia, por tener trabajo, por tener un auto, por tener una casa que limpiar, o dar gracias por el trabajo que estás esperando que llegue porque eso quiere decir que todavía tienes motivos por vivir. TODO!
Manteneos en constante acción de gracias, porque esto es lo que Dios quiere de vosotros como cristianos. (1 Tesalonicenses 5:18)

Teniendo buena actitud, es posible lograr que las otras personas tengan una buena actitud hacia ti. Pero nosotros no podemos cambiar a las personas. Dios puede! Y también agradezco a Dios por eso, porque ha hecho cambios en mi y sé que puede hacerlos en mi esposo. Hasta que eso suceda, me comprometo a vivir cada día con buena actitud, perseverando en oración y confiando en Dios mientras espero.

Entonces, mi segundo consejo es que sean pacientes. Y cito a Joyce Meyer: la paciencia no es la habilidad de esperar, sino la habilidad de tener una buena actitud mientras esperas. Así que para ser pacientes hay que tener una buena actitud, y para tener una buena actitud hay que ser agradecidos.

¿Ya sabes cómo va a ser tu día?